Uno de los habituales problemas más habituales reportados en algunos ordenadores es que no reconoce el pendrive, esto es aún más putada cuando estamos en una copisteria o hemos llevado algo para imprimir o ver en casa de un familiar o amigo. La situación se vuelve tensa, y de hecho, quizá has llegado a este blog justamente movido por esa desesperación, esa rabia, esa pena, incluso esa comprensión por tu bonito penecito.
Antes de nada cabe decir es que las memorias usb dejaran de funcionar siempre que tengas una necesidad imperiosa de que funcionen, así pues, lo primero que debes hacer es tranquilizarte y no entrar en pánico.
Después puedes comprobar si realmente hay algo mal en el propio pendrive, por ejemplo, empieza por sacar de la entrada usb el pendrive y volverlo a meter, si aún continua, sacalo y bufa suavemente en la entrada por si hay algo de polvo. Vigila con esto, no hace falta pegarle un gran soplido, de hecho tampoco hace falta que le metas muchas babas, puedes llegar a colapsarlo y que ningún ordenador no lo reconozca nunca más.
Otras fórmulas es probar con otras entradas usb, o incluso ir al explorador windows y misteriosamente encontrarnos que si que lo ha reconocido, pero que no ha salido la ventana habitual de windows de que lo había detectado. También otra cosa bastante útil es intentarlo en otro ordenador, si aun así no reconoce el pendrive poca cosa podremos hacer. Estaremos durante horas esperando a que si lo haga, con cara de tontos, y perderemos mucho tiempo.
